En patología mamaria, seguimiento no significa “dejar pasar el tiempo”, sino controlar una lesión en plazos y condiciones definidos cuando eso resulta una conducta segura y razonable. Algunas lesiones son claramente benignas; otras requieren vigilancia; y otras necesitan confirmación histológica o tratamiento.
No todas las pacientes con el mismo informe radiológico se manejan igual. La edad, los antecedentes, la exploración clínica y la evolución en estudios sucesivos también influyen en la decisión.
La buena práctica evita dos errores frecuentes: tratar de más y controlar de menos. El seguimiento adecuado es una forma activa y responsable de cuidado médico.