La recuperación después de una cirugía ginecológica depende del tipo de procedimiento, del abordaje y de las condiciones generales de cada paciente. No es igual el posoperatorio de una histeroscopia que el de una laparoscopia compleja o el de una cirugía abdominal.
Durante los primeros días pueden aparecer dolor, cansancio, molestias al movilizarse, distensión abdominal o pequeños sangrados, según la cirugía realizada. Parte del acompañamiento médico consiste en explicar qué síntomas son esperables y cuáles requieren consulta.
El seguimiento posoperatorio también es medicina de calidad. Permite ordenar la recuperación, indicar cuidados realistas, acompañar la vuelta progresiva a la actividad y detectar de forma temprana cualquier evolución que deba reevaluarse.