Los quistes de ovario son hallazgos frecuentes, especialmente durante la vida reproductiva. La mayoría corresponden a quistes funcionales o benignos que pueden resolverse espontáneamente. Sin embargo, no todos tienen el mismo significado ni deben manejarse de la misma manera.
La conducta depende de la edad, los síntomas, el tamaño, el aspecto ecográfico y la evolución en el tiempo. Algunas lesiones solo requieren control; otras ameritan reevaluación en corto plazo; y algunas, según sus características, pueden requerir una estrategia más activa o incluso tratamiento quirúrgico.
Lo importante es evitar tanto la alarma innecesaria como la simplificación excesiva. Una buena evaluación permite distinguir qué quistes forman parte de hallazgos habituales y cuáles necesitan seguimiento más estrecho o una conducta diferente.