El síntoma más importante del cáncer de endometrio es el sangrado uterino anormal, especialmente después de la menopausia. Esto no significa que todo sangrado posmenopáusico sea cáncer, pero sí que debe ser estudiado sin demora. El NCI destaca que muchos casos se diagnostican en etapas iniciales justamente porque se presentan con sangrado anormal.
La evaluación inicial suele incluir historia clínica, examen ginecológico y obtención de muestra endometrial cuando corresponde. El diagnóstico definitivo requiere confirmación histológica, y la planificación del tratamiento depende luego del estadio y de los hallazgos anatomopatológicos.
En muchos casos, el tratamiento inicial es quirúrgico. Lo importante es no normalizar un síntoma que puede ser la oportunidad para diagnosticar precozmente una enfermedad tratable.