Los pólipos endometriales son crecimientos localizados del revestimiento interno del útero. Muchas veces se detectan al estudiar un sangrado anormal o durante una ecografía solicitada por otro motivo. En algunos casos son asintomáticos; en otros se asocian a sangrado irregular, prolongado o posmenopáusico.
Su hallazgo no significa necesariamente gravedad, pero sí requiere interpretación clínica. La edad, el patrón de sangrado y las características del pólipo ayudan a definir si alcanza con control, si conviene ampliar el estudio o si es mejor indicar tratamiento. La histeroscopia tiene un rol muy importante porque permite evaluar directamente la cavidad uterina y, con frecuencia, tratar la lesión.
Conviene tratarlos cuando producen síntomas, generan dudas diagnósticas o aparecen en contextos clínicos donde el riesgo no justifica una conducta expectante. La clave está en no interpretar el hallazgo de forma aislada, sino dentro del escenario global de la paciente.